Grietas del alma

Esos pequeños derrumbes, 
que no son tan pequeños. 
Van dejando grietas 
en los cimientos mismos del alma.
Tal vez es así como se llega a la locura, 
demasiados derrumbes.
Demasiado dolor en la realidad, 
y para qué soportarlo si se puede escapar.
Porque a veces ese escape es el punto sin retorno,
pero hay que pagar las consecuencias, 
siempre hay que pagarlas. 

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